La Terapia Sexual está enfocada en el tratamiento psicológico de disfunciones sexuales, tanto en el hombre como en la mujer, teniendo en cuenta los factores que predisponen, factores precipitantes y factores que ayudan al mantenimiento de dicha disfunción.
Entre los problemas más consultados están:
- Disfunción eréctil
- Eyaculación precoz y retardada
- Falta de deseo sexual o interés sexual alterado
- Disfunción orgásmica, dificultad para alcanzar el orgasmo
- Disminución de lubricación en la mujer
- Información sexual inadecuada
- Miedo a la intimidad y pánico a la penetración
- Vaginismo
- Dispareunia o coitalgia
- Insatisfacción sexual en la vida de pareja
- Adicciones al sexo
- Desviaciones sexuales o parafilias
- Conflicto con la propia identidad sexual
La experiencia nos va enseñando que en la Terapia Sexual no sólo se solucionan los conflictos sexuales; la propia mejora, autoconocimiento y crecimiento personal van haciendo que la persona se siente más integrada consigo misma y a la vez más capacitada para entender a los demás. La sexualidad está en nuestra mente, en el cuerpo y en el entorno; tiene que ver con nuestra manera de relacionarnos con nosotros mismos, con nuestra intimidad y cómo la compartimos con quienes elegimos.
Para alcanzar un entendimiento completo de la sexualidad humana, es necesaria una integración de otras disciplinas tales como la Antropología, Filosofía, Sociología, Medicina, Biología, Historia, Religiones…
La sexualidad siempre está viva, no tiene fecha de caducidad; por lo que debemos cuidarla todos los días.
Descripción de la sesión
En la primera sesión se realiza la historia clínica del paciente o de la pareja, que suele necesitar 2 sesiones en caso individual o 4 sesiones en el caso de pareja. Por medio de la historia clínica se van analizando los antecedentes y evolución del conflicto.
Descartar posibles causas biológicas es un primer paso para enfocar correctamente la terapia sexual. En ocasiones, algunas disfunciones sexuales pueden deberse no sólo a factores psicológicos, sino también orgánicos; en dichos casos la terapia sexual deberá acompañarse de un seguimiento médico, trabajando de una manera interdisciplinaria.
El análisis de las causas psicológicas nos permitirá indicar las opciones terapéuticas más indicadas para el caso concreto; instruyendo en ejercicios y prácticas específicas.
En el caso de la Terapia Sexual y al trabajar con objetivos limitados, el número de sesiones suele ser breve. Siempre teniendo en cuenta que cada persona es diferente y que cada pareja forma otra entidad diferente; por lo que el proceso terapéutico irá en sintonía con la peculiaridad de cada caso.